chango spasiuk.



Generosidad y entrega absoluta desparrama el Chango Spasiuk sobre el escenario. El pasado viernes tuve el placer de asistir a un recital suyo en el Teatro Coliseo Podestá de la ciudad de La Plata y la gratitud es total. Sobre el plató del precioso y señorial teatro platense estaban ya colocados los instrumentos: tres guitarras, un violín, un violonchelo, un cajón peruano y demás percusiones, y una silla en el centro a la espera del acordeonista misionero. El concierto comenzó puntualmente a las 21, 30 hs, desde la platea del tercer piso se podía observar la sala completa aplaudiendo la entrada de los músicos. Hasta la medianoche se extendió, sin querer que se terminara nunca.
El Chango Spasiuk está de gira presentando su nueva placa discográfica: Pynandí, que significa en guaraní, los descalzos. Su nombre no hace referencia a la miseria de la ausencia de calzado, nada más alejado de ello, habla de toda la riqueza de una vida en tierras misioneras, abrumanda por meses de incesante calor que superan los 40° C, donde la población rural, sobretodo los niños, pasan las horas andando descalzos. En relación a esto, en una reciente entrevista el Chango expresaba "Cuando terminé de grabar el disco, vi las canciones que lo forman: “Tierra colorada”; “El camino”, que es de tierra colorada; “Infancia”; “Viejo caballo alazán”, que es un hombre que extraña a su caballo cuando era niño, que posiblemente extraña también ver al mundo como se veía desde sus ojos de niño; “Tío Marcos”, que era mi tío y que me enseñó a tocar el acordeón cuando tenía nueve años; “Doña Fidencia”, que era la vecina de enfrente de casa, una mujer muy hermosa que tenía un árbol lleno de frutas y todas las siestas me escapa a su casa a comer las frutas del árbol. Cuando vi estos títulos pensé que todas esas situaciones las viví descalzo, con un calor de 40 y pico de grados y un invierno hipercortito en el que también jugábamos descalzos en la carpintería, entre la viruta, un descalzo de esa situación. Nada que ver con la pobreza y la marginalidad." (Crítica, 02/06/2009). Y con la misma sencillez y profundidad con la que se pronuncia, desplegó sobre el escenario toda su riqueza hecha música. Chamamés, polkas, canciones litoraleñas, con la impronta de su estilo, la de la
elaboración propia de una mezcla, que por ser tal no es una simple unión. Guaraní con acordeón,
instrumentos de inmigrantes en tierra colorada, ribetes de música clásica, y alguna que otra inspiración en Astor Piazzolla, hacen de la música del Chango Spasiuk una exquisitez digna de ser escuchada en vivo. Pues su magnitud no figura sólo en notas y semitonos, sino en toda una corporización del interprete, que derrocha el placer por su cuerpo como si estuviese tocando el propio patio de su casa misionera.
En tres oportunidades se despidió del público, quien no lo dejaba ir sin una más, sin un poco más de esa maravilla. Él, generoso al extremo, se corrió del escenario, se acercó al público, y con los instrumentos desconectados brindó sus últimas canciones de la noche.
Aquí les dejo una canción para que disfruten. Algunas de sus canciones se pueden conseguir por Internet pero es recomendable comprar el Cd. Sale unos 30 pesos pero vale cada centavo y sería una muy buena forma de valorar enserio el trabajo de este tipo, más allá del facilismo que ofrece el sistema, yo ya estoy ahorrando.

slavoj zizek: rescate de la ideología desde el fondo del retrete.

Comparto con uds. un filósofo que me resulta muy simpático.
Nos es lugar para dar un exposición de teoría marxista contemporánea, pero para enmarcar un poco el video, me parece importante precisar algunas cosas brevemente. Slavoj Zizek es un pensador de la cultura de lo más nuevitos, y aunque es odioso clasificar, se lo pude apretujar en la categoría de postmarxismo. Esto es, se diferencia del marxismo ortodoxo y busca una nueva izquierda que supere las contradicciones de la anterior concepción (si quieren más información: lean!). La cuestión es que este filósofo esloveno se ha dedicado a pensar problemas clásicos como la ideología y las relaciones entre capitalismo y la cultura pero a través de formatos no tradicionales (p.ej. crítica del cine). En esta ocación, una buena introducción a pensar de que se habla cuando se habla de ideología al mejor estilo zizek. Si les interesa bibliografía les puedo recomendar.

cinismo.


Los animalitos que además somos humanos tenemos, a mi entender, una doble dificultad. Por nuestra condición de animalitos de sub especie humana nos diferenciamos del resto por andar necesitando de artilugios extrasomáticos para sobrevivir. Es decir, somos una especie de animalitos necesitados, incompletos, inacabados. Lo irónico, y el punto al que quiero llegar, es que lo mismo que nos permite sobrevivir tiene la misma potencilidad de aniquilarnos. A saber, los artilugios extrasomáticos que nos son imprescindibles (llamese cultura, lenguaje, ideas) son relativos al uso. No nos está determinado hacer determinada cosa con ellos. Depende de nos. Al ser animalitos con/de cultura, usamos ideas y palabras, que al ser relativo a cada quien o a cada quienes (si se quiere diferenciar por sector) varían. Sí, somo iguales en la diferencia. El resto de los animales son iguales en la repetición. Nosostros repetimos la diferencia.


Aquí radica la doble dificultad de los animalitos humanos. Tenemos palabras propias, pero los otros también las tienen. Al mismo tiempo que uno aprende a hablar por sí mismo, tiene que tolerar la palabra del otro. Y esa cuestión de tono ético, de tolerancia ideológica, no es más que el comienzo o el fin de nuestra existencia. Las palabras que pronunciamos formatean nuestro mundo, y gran problema surge si otro nos antagoniza el discursito. Se nos desformatea el mundo.

Ante este inevitable peligrosidad de las palabras del otro quedan varias opciones, ahora pienso en dos. Reunirse con un grupo de personas que usen palabras, tiempos verbales, adjetivos, etc. similares a los de uno; encerrarse en un cuarto (con un inodoro), cerrar la puerta con llave y tirarla (por el inodoro, claro). Otra opción, tirar las palabras propias por el escusado, romper la puerta y entregarse a un frenesí de palabras ajenas inconexas y enajenadoras, relativizando cada letra de tal manera que ya ningún adjetivo pueda definirte. Cualquiera de las dos opciones me parecen doctrinas vituperables y como lo define la Real Academia Española, convierte a sus portadores en cínicos.
(RAE: m. Desvergüenza en el mentir o en la defensa y práctica de acciones o doctrinas vituperables.)

Nos quedan siempre múltiples alternativas. Propongo por el momento las siguientes: ser capaces de tener palabras propias, ser capaces de intercambiarlas con otros, ser capaces de pensar y cuestionar lo que pensamos, cuestionar lo que piensan los otros también, tener un cuarto propio pero con la puerta abierta.